jueves, 5 de abril de 2018

Relojes de ajedrez en Warhammer 40k

Esto es una traducción del siguiente artículo publicado en Bols:


El tiempo es un verdadero enemigo, ¿pero cómo puedes usarlo como ventaja jugando a Warhammer 40k? Steven C. Plagman tiene unas sugerencias!

Te guste o no, los relojes de ajedrez empezarán a verse en torneos cercanos a ti. Todos vosotros sabéis el motivo, así que no me voy a molestar en sacar el manido tema de nuevo, es suficiente decir que hay una buena razón para usarlo. Así, que si no quieres parar lo inevitable, puedes quejarte sobre lo injusto que es todo, coger tus figuras e irte a casa, o puedes buscar una manera en la que convertir el reloj en un arma con la que derrotar a tu enemigo. 

En una partida de alta intensidad, el Gran Enemigo no es Slaanesh, es el tiempo y la presión. Si eres capaz de imprimir suficiente presión sobre tu oponente, él cometerá errores de manera inevitable, errores los cuales tú podrás aprovechar en tu beneficio. Usados correctamente, los relojes de ajedrez son solamente otra manera de añadir presión al tenso ambiente de una partida de torneo. Entonces, ¿cómo puedes usarlo en tu beneficio?

La primera cosa que tienes que grabarte en la cabeza que ya no estás jugando partidas de 2 horas y media o 3 horas. Ahora estás jugando una partida de 75 o 90 minutos, los mismos minutos que tu oponente. No importa a quién te estés enfrentando en la mesa, tu verdadero enemigo es el reloj. Los dos ahora os encontráis jugando partidas individuales en la misma mesa frente al mismo inmisericorde enemigo. El tiempo es implacable y sobre todo paciente. El sabe mejor que nadie que como cualquier otro recurso limitado, una vez que te quedes sin él, ya lo has perdido. A diferencia de anteriores torneos, ya no puedes usar el tiempo de tu oponente para jugar con tranquilidad. 

Escoge tus fuerzas sabiamente


Una vez que eres consciente de que estás jugando a un juego mucho más corto de lo que solía ser, la pregunta entonces es, ¿cómo puedo sacar beneficio de esta situación? La lista de ejército que escojas dictaminará casi todas las respuestas.  La solución más simple sería tomar un ejército de pocas figuras pero muy poderosas, como los IKs o los Custodes y confiar en que su relativa resistencia pueda aguantar al fuego enemigo. Esta aproximación tiene importantes riesgos, por supuesto. Jugar pocas miniaturas titánicas o tropas de élite significa que tu enemigo puede concentrar su potencia de fuego en pocos objetivos y potencialmente asolarte antes de que el tiempo se acabe. Dicho esto, estos ejércitos se consideran élite por una razón: pueden realizar muchísimo daño en poco tiempo. Además, suelen ser bastante resistentes. Después de todo, si fueran fáciles de asolar nadie los jugaría. Así que debes preguntarte a ti mismo “¿quieres manejar el tiempo poniendo todos los huevos en una misma cesta y confiar en que no se partan la primera vez que son golpeados?”

Si no te gusta la respuesta a esa pregunta, entonces tienes que empezar a considerar otras opciones. ¿Quizás deberías usar un ejército de horda? Todo el mundo sabe que un ejército de horda es inherentemente lento. El hecho de colocar más de 200 miniaturas la mesa consume un tiempo precioso. A eso hay que sumarle el tiempo el tiempo que gasta en mover las mismas miniaturas cada turno. Eso no significa que tu ejército no sea viable, especialmente si sabes lo que estás haciendo, mueves tus figuras con confianza y no dudas. Incluso en ese caso, te estás poniendo en desventaja desde el comienzo, así que, ¿cómo puedes maximizar la cantidad de tiempo que tienes sin tener que sacrificar tu lista de horda?

Las respuestas más sencillas son el uso de transportes y el despliegue rápido. Si no tienes que poner las figuras en la mesa, no lo hagas. Poner tus 20 figuras en un transporte es una buena manera de gestionar tu tiempo sin comprometer la calidad oo el tamaño de tu ejército. Simplemente mantén a los pasajeros a un lado y ponlos en la mesa durante el turno enemigo cuando haya destruido alguno de tus transportes. Siempre que seas rápido, mientras que tu oponente está en medio de su turno, puedes usar su tiempo en vez del tuyo para colocar tus figuras. El despliegue rápido también puede ahorrarte tiempo ya que estarás desplegando figuras cerca de tu enemigo desde el comienzo, lo que significa que no tendrás que moverte tan amenudo como antes. Incluso con estas soluciones, tu ejército seguirá siendo lento, así que gestiona tu tiempo siendo consciente de ello. 

Por supuesto, puedes buscar un término medio mezclando figuras de élite con elementos de horda los cuales pueden quitarte tiempo, pero mitigan la capacidad de ser asolado. Los tiránidos son particularmente buenos en esto con su enorme variedad de criaturas monstruosas y rápidos soldados de a pie; al igual que lo son los ejércitos mecanizados de Marines Espaciales y Astra Militarum. No hay una respuesta incorrecta aquí: cualquier ejército puede funcionar siempre que sepas lo que estás haciendo y que buscas maneras de minimizar el gasto de tu tiempo. 

Tiempo, un recurso limitado


Después de haber seleccionado tu lista de ejército, necesitarás acostumbrarte a la idea de administrar tu tiempo y gastarlo sólo cuando sea necesario. ¿Realmente necesitas media hora sólo para desplegar una unidad? Recuerda, no todos los ejércitos dependen de un perfecto despliegue inicial para sobrevivir. Para un ejército vulnerable a los despliegues rápidos y a las cargas de turno 1, gastar mucho tiempo haciendo los despliegues perfectos puede ser crucial pero, ¿es más importante que asegurarte que tendrás tiempo para terminar la partida? Asegúrate de que es realmente necesario antes de gastar ese tiempo, ya que podrías acabar gastando un tercio o más de tu tiempo total en algo que verdaderamente no importa tanto. 

La siguiente pregunta que deberías hacer es, “¿hay algún lugar donde puedo ahorrar tiempo maximizando algunos aspectos de mi ejercito mientras minimizo otros?” Para algunos ejércitos esto es verdaderamente simple: Necrones, Tau y Eldar Oscuros tienen poca o ninguna habilidad psíquica, así que eliminar la fase psíquica puede hacerles ahorrar mucho tiempo. Puede parecer una gran desventaja el renunciar a una fase por completo, pero cuando el tiempo es un problema esta estrategia puede resultar rentable. Tau en particular está muy bien preparado para el ahorrar de tiempo, ya que pueden renunciar tanto a la fase de combate como a la fase psíquica para después explayarse en la fase de disparo. De hecho, Tau podría ser el mejor ejército de todos en cuestión de administrar el tiempo ya que tienen la posibilidad de renunciar a la fase de disparo también. Eso no significa que Tau será un buen ejército para torneos, por supuesto, pero al menos si los escoges tendrás tiempo de sobra para lamentarte por tu destino y tomarte una cerveza después de que una carga de turno uno de Eldar Oscuros te haya asolado por completo. Si esto te ocurre, mira el lado bueno, al menos sólo habrás perdido un comandante xD

Un importante cuello de botella en algunos ejércitos es la gran cantidad de poderes psíquicos a los cuales tienen acceso. Los psíquicos son sin duda poderosos y algunos ejércitos dependen completamente de ellos para ser exitosos. Sin embargo, lleva tiempo usarlos correctamente y en algunos casos sus poderes pueden ser interrumpidos por el enemigo. Usarlos no es una apuesta segura. Si eres rápido y decidido sobre el uso de tus poderes, entonces no deberías tener problemas. Pero con demasiados psíquicos puede consumirte una importante cantidad de tiempo sólo para acabar tirando unos smites a tu alrededor. A menudo, es mejor pasar al siguiente turno. 

Consejos para jugar rápido


Hay otros consejos y trucos que puedes aplicar para acelear tu juego. Tener a mano las cartas con todas tus reglas especiales de tu ejército (y el número de páginas donde puedes encontrar esas reglas) antes de que la batalla empiece puede ahorrar una gran cantidad de tiempo. Llevar dados de diferentes colores para cada unidad y apartarlos junto con sus cartas de unidad puede ahorrarte bastante tiempo también, ya que contar los 81 dados correspondientes a los ataques cuerpo a cuerpo de tus brujas puede ser determinante. Incluso algo tan simple como llevar siempre colgado el metro a tu cinturón puede ahorrarte tiempo. Básicamente, cualquier cosa que puedas hacer para mantener los ojos en la mesa en vez de buscar una regla, un metro perdido o contar dados puede marcar la diferencia. También, recuerda siempre pulsar el reloj cuando hayas terminado con tu acción. Si no estás acostumbrado a usar un reloj de ajedrez, puede ser fácil olvidarse de pulsar el botón y muy pocos oponentes van a evitar que te suicides, especialmente cuando unos pocos minutos o segundos pueden significa la diferencia entre la victoria o la derrota. 

Entonces, ¿qué es lo que ganas haciendo todo esto? ¿Cómo puedes usar esto para “convertir el reloj en un arma contra tu enemigo”? Si administras tu tiempo sabiamente, y tu oponente no lo hace, pondrás otro nivel de presión sobre él más allá del estrés de la propia partida. Esta presión adicional le llevará a cometer errores, pequeños y grandes, y en algunos casos te darán la victoria. Tu oponente se podrá ver forzado a acelerar para llegar al final de partida, dándote la oportunidad de aprovecharte de esos errores. O, si eres suficientemente afortunado, tu oponente se quedará sin tiempo alguno, dándote la victoria. 

1 comentario:

  1. Me parece genial la idea de usar relojes para jugar, haré la prueba en mi próxima partida, tengo una duda como se ponen el tiempo q cada uno jugará? Como ejemplo pongo cuanto tiempo tendría cada jugador digamos a 1000 puntos y como se gestiona el tiempo turno ?, gracias de antemano y muy buen post

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